Nanita Nana
En casa todos tenemos un oído enfrente del otro. Tanto es así que, cuando jugamos al Singstar -cosa que nos divierte muchísimo- nunca conseguimos pasar de la línea roja: muy mal, mal y muy mejorable es lo único que conseguimos que nos diga la maquinita.
Aún así, cuando mis criaturas eran bebés -que lo fueron- traté de cumplir con todas las expectativas inherentes a mi rol de madre y una de ellas era, obviamente, dormir a mis niños acunándoles dulcemente mientras les cantaba una nana.
Cumplir con esa tarea fue harto difícil, no solo por mi incapacidad para emitir sonidos melodiosos sino porque mi repertorio de nanas infantiles era, cuanto menos, escasito: dos.
La primera, esa que dice “duérmete niño, duérmete ya que viene el coco y te comerá”. Nunca se la canté porque tenía la sensación de que, más que tranquilizarles para que tuvieran dulces sueños, les podría provocar pesadillas. Siempre he creído que mis hijos son muy listos y que con un mes de vida ya serían capaces de captar el sentido de la atemorizante letra.
De la segunda, que se la canté hasta la saciedad, no puedo acordarme. Llevo una hora intentando recordarla, y no hay manera. Una prueba más de que la inteligencia innata de mis hijos no es heredada.
Luego llegó el gran descubrimiento: el Cantajuegos y su hit parade, [Read more...]

















































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