Papa Pique et Maman Coud, ¿capricho o necesidad?

El Corte Inglés

Pues ahora que en la tele han dicho que empieza La Semana Fantástica de El Corte Inglés, yo voy a dar por concluida la First Communion Week con la que, me temo, se me ha ido la mano ya que -si mis cálculos no me fallan- más que una semana, han sido casi tres. El Corte Inglés

Y, para congraciarme con aquellas a las que, por diversas razones que no vamos a analizar, las Primeras Comuniones os importan -digámoslo así- un pimiento o menos, os traigo una tienda de esas que están llenas de cosas monísimas totalmente prescindibles pero sin las que, una vez sabemos que existen, ya no podemos vivir. El Corte Inglés

Cuenta la historia -que viene en la web, no os vayáis a pensar que mi sapiencia consumista llega a tanto- que hace [Read more...]

Falta de memoria.

El otro día una amiga me dijo que la gente que duerme poco es más propensa a perder la memoria.

A mí la cocina me gusta práctica, rápida y limpia. Miento, a mí la cocina no me gusta nada. Nada de nada. Pero hay veces que no te queda más remedio que cocinar porque tus hijos tienen que comer.

Hay una receta que hago con mucha frecuencia, quizás demasiada, porque es práctica, rápida y limpia y, además, a mis hijos les encanta. Es una especie de pastel de atún que soy capaz de cocinar con los ojos cerrados.

Ayer tocó pastel de atún: metí todos los ingredientes en el vaso de la batidora -sin consultar la receta, de memoria-; los batí bien batidos; unté con un poquito de mantequilla el recipiente del micro y volqué la mezcla dentro; lo metí en el microondas y… la mente en blanco. No consigo acordarme de si son 7 minutos, 10 o 15…

Tras un primer momento de confusión y nerviosismo busqué mi putrefacto cuaderno de recetas pero la receta buscada no parecía estar. Antes de tomar una decisión premeditada, me preparo un té y reflexiono: 7 minutos no puede ser porque es el de espárragos, 10 tampoco me suena, deben ser 15.

Me arriesgo con 15 y ¡bingo! no ha quedado ni una migaja para la cena.

Pero lo importante de esta historia es que me pone sobre aviso del problema de memoria al que me enfrento. Bueno, el pastel de atún y todo lo que se me olvidó contaros la semana pasada.

Por ejemplo, un par de direcciones en las que también podéis encontrar cosas ideales para regalar en las Primeras Comuniones.

En Qué Chulo podéis encontrar perchas como éstas para colgar el vestido, o la camisa -pobrecitos, no nos acordamos de ellos-. En el saquito se puede meter “la muda” nueva, o los zapatos, o la corbata… Yo tengo un set de percha y bolsita en beige, es ideal pero os enseño éstos porque el beige no se aprecia bien en la foto. El enlace es: http://www.quechulo.kingeshop.com/

En http://latiendadebebybo.blogspot.com/  hay, por ejemplo, toallas personalizadas con el nombre de los niños. Son monísimas pero os pongo la foto de este conjunto porque me ha gustado muchísimo, tiene estilo ¿verdad? Me lo apunto para el año que viene.

Un aviso. En Vente-Privee hay una venta de Petit Bateau. De esta marca ha habido más ventas pero nunca os he avisado porque realmente no es de mis favoritas. Sin embargo hoy he encontrado este vestido que me parece muy práctico para el verano. Yo lo he cogido en azul marino. Es mono ¿no? Si todavía no os habéis dado de alta en Vente-Priveé, podéis utilizar el correo de Compritas para acceder: compritasparalospeques@gmail.com

Aunque estoy segura de que no tenéis problemas de memoria y de que cocináis estupendamente, os recuerdo este mercadillo que empieza hoy.

Y así lo dejamos por hoy. Con vuestro permiso, me voy a coger medio moscoso. Hasta mañana.

NOTA: Estoy teniendo problemas para subir las imágenes. De hecho, como os habréis dado cuenta, no se ven. Confío en que se solucione pronto. De todas formas, si pincháis en sitio en el que deberían estar, podréis verlas.

Con estos pelos…

Me temo que en el futuro más inmediato voy a estar muy pesada y monotemática. Tenéis que comprenderme y perdonarme pero una Comunión es una Comunión.

Ayer estuve charlando con una amiga cuya hija también hace la Primera Comunión en mayo. Como yo estaba deseando contarle lo preciosísimo que va a quedar mi vestido -bueno, el de María- le pregunté, como quien no quiere la cosa, cómo iba ella con los preparativos. Y digo yo, ¿para qué pregunto nada?

Lo tiene todo. Y cuando digo todo, es todo: vestido, tocado, muda, zapatos, recordatorios, fotógrafo, detallito y vestido para la hermana.

Y ¿qué tengo yo? Yo no tengo nada. Nada de nada. Bueno, tengo el vestido y porque lo tengo desde hace 35 años.

Lo que sí tengo son ideas: sé cómo quiero los zapatos, sé como quiero los recordatorios, sé como quiero que vayan los hermanos… Y eso normalmente es peor porque basta que quieras algo para que no lo encuentres, ¿verdad? Confío en ir avanzando poco a poco y poder contároslo.

Un aspecto importante, digo yo, en el atuendo de las comulgantes es el peinado y el accesorio correspondiente. Este problema se suele solucionar en el mismo sitio en el que encargamos el vestido pues casi todos tienen complementos entre los que poder elegir.

En el caso de mi hija lo tengo bastante claro pero, a pesar de ello, el día que estuvimos en Beychi para Navascués se probó todos los tocados que por allí había: lazos, flores, hojas, coleteros, pasadores, diademas… Estaba feliz.

Os dejo unas direcciones en las que solo vais a ver tocados. No sé qué idea tenéis -las que os toca este año- pero quizás estas webs os puedan ayudar. Hay más pero, de las que conozco, para mí ésas son las que más estilo tienen. Fijaros especialmente en Blanca del Piñal que también diseña para No Sin Valentina y que tiene tocados y sombreros muy especiales.

EL NECESER

Tesitura: el desenlace y Hippie Hippie Chic.

A punto estaba de empezar a medicarme para salir de La Gran Depresión cuando el SDQVEMCYEEPDMH decidió que era el momento de hacer un viaje los dos solos, el primero en siete años. Aunque mi ánimo no era el más propicio acepté ir pues la generosidad -junto con la bondad, la sinceridad, el esfuerzo y la responsabilidad- es uno de los rasgos que me caracteriza.

En nuestro primer día en la capital londinense, y aprovechando que la lluvia todavía no había hecho acto de presencia, fuimos a dar un paseo por Portobello. Sin pretenderlo nos topamos con una de las tiendas de Cath Kidston. Realmente no me apetecía mucho entrar, mi mente seguía en la playa, y si lo hice fue, fundamentalmente, por vosotras, para poder contaros, de primera mano, como es una tienda Cath Kidston.

Ya que estaba allí compré algunas cosillas aunque, creedme, sin ningún entusiasmo. Como iba asumiendo que “The Neceser” no iba a aparecer jamás, compré uno de viaje en esta tienda y, como no podía ser de otra manera, también adquirí la bolsita para las pinturas a juego. Lo podéis ver en la foto y, aunque está cerrado pues hay determinadas cosas que deben guardarse en el intimidad, es muy práctico porque es de esos que se pueden colgar de cualquier percha y tiene muchos bolsitos para guardar todo lo necesario y lo innecesario también.

A la salida de la tienda, el SDQVEMCYEEPDMH que estaba esperando en la calle me hizo unas cuantas fotos. En ellas se puede ver muy nitidamente lo alicaida que yo me encontraba.

En el segundo día de nuestro viaje -que hay que ver lo que me ha cundido-, y como ya os relatara en su día, me acerqué a la tienda Marks&Spencer de Oxford Street. Ya sabéis que se trata de un tema patológico: si sé que hay un Marks&Spencer cerca irremediablemente tengo que ir a comprar “underwear”. A punto estuve de comprarlo todo del color de mi estado de ánimo pero reaccioné a tiempo. Evidentemente tampoco os voy a poner foto del “underwear” adquirido pues eso, como el hablar en catalán, queda en la intimidad.

Adquiridas ya las íntimas prendas decidí echar un vistazo a la sección de los productos de cosmética a ver si con su visión conseguía animarme un poco ya que, según creía recordar, suelen tener unos envases muy alegres.

Y hacía allí me estaba encaminando cuando, de repente, ocurrió. Sentí como un haz de luz me apuntaba directamente a los ojos tratando de llamar mi atención para que dirigiera mi mirada hacia aquel objeto. Fue un momento mágico, inolvidable e irrepetible. Jamás podré olvidar su brillo similar al de mis ojos que trataban de contener las lágrimas de emoción que se empeñaban en salir. La emoción que sentí, que es la misma que siento ahora al revivir aquel encuentro, es indescriptible.

Sí, efectivamente, en aquel expositor estaba “Mi Neceser”. No me lo podía creer. Con manos temblorosas lo cogí, lo abrí, lo acaricié y, sin nisiquiera mirar el precio, lo metí en la bolsa de la compra. A su lado había otros dos neceseres fabricados con el mismo estampado, dos bolsitas sencillas, una grande y otra más pequeñita. También las metí en la bolsa porque pensé que no sería muy humano separar a mi Neceser de sus compañeros.

Recientemente he estrenado la bolsita grande para llevar los “útiles” de aseo al gimnasio. En la pequeña llevo el carnet y un euro para la taquilla. El Neceser sigue en el armario, con su etiquetita y todo, sin estrenar. De hecho no sé si lo estrenaré pues por nada del mundo quiero que se llegue a estropear.

Tengo una foto del florido trío y pensaba enseñárosla pero y si os los enseño y luego no os gustan, ¿qué hacemos?. Por lo que he podido comprobar aquí y en Facebook, son tales las expectativas que os habéis creado que me da miedo defraudaros y nada más lejos de mi interés que ser yo la que os haga sentir mal.

El Neceser ya no está pero algunos parecidos los podéis ver en la página de Marks&Spencer

Y mi tesitura, la que da nombre a los últimos tres posts, se produce a raiz del descubrimiento, gracias a su propietaria, de una nueva tienda online. Os hablo de ella porque además de tener cosas muchos caprichos para nosotras, tiene también una sección de productos para bebes.

A estas alturas los cambiadores, porta-biberones, etc. no me interesan mucho. Sin embargo, navegando por la web, he descubierto unos neceseres que me han encantado. Pero creo que, por una vez en la vida, voy a ser sensata y no voy a comprar ninguno. El problema es que también tienen unas fundas para la cámara de fotos tan monas, tan monas… No sé que hacer porque realmente tampoco necesito funda para la cámara ya que la que tengo ahora no tiene más de tres meses.

http://www.hippiehippiechic.es/

¿Qué hago?, ¡Menuda tesitura!

Qué hace una chica como yo en un sitio como éste… Compritas en CONDOR

No sé por donde empezar. Yo tengo una hermana que es decoradora y que, además de decorar locales, casas y esas cosas, desde siempre ha colaborado con revistas de decoración y no lo hace nada mal. No lo digo porque sea mi hermana, lo podéis comprobar en http://palomapachecoturnes.com/.

A la gente que trabaja en revistas de decoración las firmas de muebles, artículos decorativos, etc. les invitan a saraos, presentaciones y cosas varias. Además muchas veces les dan algún regalito.

Total que mientras yo trabajaba en la universidad dando clase, estudiando todo el día, escribiendo artículos infumables mi hermana haciendo trabajo creativo, de fiesta y encima la casa llena de cosas monísimas que no le habían costado un duro.

Esto era la introducción y ahora váis a entender porqué os lo cuento.

El otro día me llegó una invitación de Condor (ya sabéis ¿quién no ha puesto un leotardo Condor en su vida?) para asistir a la presentación de la nueva colección otoño-invierno 2011.

Pensé que qué buena idea una presentación en Madrid para que las clientas que tienen tiendas puedan ver de primera mano los productos. Y me dije a mí misma, pues voy a ir ya que quizás me encuentre con alguna de las lectoras que tienen tienda y así las conozco y pasamos un buen rato.

Y allí que me ido esta mañana, me he puesto mona y a eso de la una me he presentado en el hotel en el que se celebraba el evento. He llegado, me he presentado y en seguida me he dado cuenta de que de lo que se trataba era de la presentación a la prensa de la colección.

Total que allí estábamos las de Cóndor, la de Crecer Feliz, las de no se qué otras revistas y la de Compritas para los Peques. Es precisamente en ese momento cuando me he hecho la pregunta ¿qué hace una chica como tú en un sitio como éste? No sé quien fue el inventor de la preguntita pero seguro que era un visionario que estaba pensando en mí y en los leotardos.

La cosa no ha estado mal, he hablado con unas y con otras, he visto la colección y me he tomado un zumito.

Y ahora os cuento lo que he visto.

En la zona bebé: conjuntos de gorro y bufanda, algunos vestidos y unos abrigos muy monos en rosas, grises, etc. La foto la he hecho yo pues no sabía que luego me iban a dar un cd-rom con quinientas fotos con toda la colección.

Paso por alto la zona de leotardos y calcetines adulto pues no es nuestro tema.

En la zona leotardos niña ya os imagináis, leotardos de todos los colores. Y desplegada encima de la mesa la carta de colores. Me ha dado corte pedir una pero confieso que tengo muchas ganas de tenerla… Yo suelo comprar los leotardos en una tienda de Tres Cantos que tiene todos, todísimos y para no hacer el viaje en balde suelo llamar antes para preguntar si tienen los que busco:

-”Hola soy María, tienes leotardos de la ocho en rosa”.
-”¿Canalé o liso?
-”Canalé”
-”¿Rosa bebé?.
-”No rosa palo”.
-”¿Rosa palo tirando a berenjena o a rosa chicle?
-”¿El berenjena es el morado?
-”No, el berenjena es más tirando a un fucsia que el morado, el morado es un malva más oscuro?”
-”Entonces el berenjena es parecido al burdeos…”
-”No el burdeos es más rojizo y el berenjena es más tirandoa morado”
-”Pero, ¿no hemos quedado en que el berenjena es más fucsia?
-”Si pero comparado con el burdeos es más morado y el burdeos más rosaceo porque tiene más rojo”
-”¡Ah!… Bueno, mejor luego intento pasar a ver si me va.

Y yo me pregunto, si me va ¿qué?. Yo me he perdido y ya no sé que color es el que quería. Y esto con los rosas que cuando empezamos con el azul celeste, cielo, Francia, pavo, azulón, azafata…

Después de pasar por la zona leotardos dejando allí la carta de colores he visto la ropa interior. Lo que más me ha gustado los boxer de niño blancos impolutos. Mis pobres hijos deseando los que tienen a Spiderman en aquella parte pero a los pobres les ha tocado esta madre y por ahí no paso.

Zona ropa de dormir: destaco la calidad del algodón. Para los diseños yo soy más lencera y tradicional pero casi todo ponible.

Para terminar la ropa de niño-niña. Juegos de gorro y bufanda, chaquetas ideales de las que le encantan a mi amiga Aránzazu, y vestidos, pantalones y faldas. He visto cosas muy monas pero me quedo con el vestido marrón de la foto que tiene pantalón a juego para el niño. En la mano todavía más bonito.

Por cierto, Aránzazu se queja de que en Burgos no encuentra las chaquetas de Cóndor en talla grande para su niña. Me han dicho que si en las tiendas no las tienen les podéis decir que las pidan por teléfono y si las tienen en stock os las mandan.

Y después de todo esto me he despedido y, antes de irme, me han regalado unos leotardos ideales para mí.

Y por la calle Goya iba yo, con una bolsa roja gigante con mi cd-rom y mis leotardos dentro. Eso sí, sin la carta de colores.

MAS CONTENTA QUE UNAS CASTAÑUELAS

El fin de semana laaaaaaaaargo no me ha cundido todo lo que yo quería. Reconozco que a mí el ordenador me pierde y me hace perder mucho tiempo. Pero de vez en cuando tanto navegar te lleva a buen puerto y hoy, navegando, navegando, me he topado con esta foto. Me ha hecho tanta ilusión que la he “tomado prestada” del blog de Chiquedings. Pensar pueda haber gente de fuera de España que pueda ver, y espero que comprar, las cosas que yo hago “me llena de satistacción y orgullo”. Esto último sé que lo dice alguien conocido pero no puedo recordar quien.

Y ya puestos os enseño más cosas de Obdulita. El cesto con esta tela me gusta mucho. Ya lo he enviado pero no me puedo recordar a qué sitio en concreto lo envié. Si ya os he dicho que la edad a mí me afecta mucho…

Y este fular y otros dos igualitos ya están preparados. Os los enseño para que veáis como quedan de graciosos combinando dos telas. Estoy haciendo más combinando solo las telas de verano. Como tampoco os quiero saturar porque hay muchas más cosas de las que hablar, los iré poniendo en el álbum de fotos de la web.