LA CIENCIA DE LAS CENAS DE IKEA


Buenos días. Hoy vamos a hablar de cosas importantes.

En la tele vemos anuncios muy diferentes. Hay anuncios un tanto absurdos, hay anuncios feos, los hay bonitos y luego tenemos esos, que son tan buenos, que te hacen reflexionar y mucho.

El último anuncio que ha entrado en este grupo –sé que no me lo vais a discutir- es el de la “cenología” de IKEA. ¿No os parece?

El anuncio es buenísimo y el mensaje que nos quiere transmitir –recuperar las cenas como un espacio de encuentro e incluso de aprendizaje en familia- no es ninguna tontería.

A los niños les chifla el anuncio y la idea. A mí, además de gustarme, me genera cierta sensación de culpa pues, aunque en casa cenamos siempre todos juntos, no todos los días conseguimos que la cena sea un momento de encuentro ni mucho menos de aprendizaje.

Muchos días, demasiados, cenamos la tele encendida. Cuando yo era pequeña –hace unos cuantos siglos- no me gustaba nada que mis padres siempre vieran las noticias a la hora de comer. Bueno, pues ahora somos nosotros los que lo hacemos y como un niño empiece a contar algo que le ha pasado en el cole justo cuando están hablando de una noticia que me interesa, me sienta fatal. La tele, por tanto, no ayuda nada a la práctica de la cenología.

cenologia

Otra de mis malas costumbres y que tampoco es muy aconsejable es la de estar pendiente del móvil durante la cena. En casa no se pueden llevar los móviles a la mesa pero eso no evita que yo esté constantemente pendiente del mío. Como empiecen a entrar muchos mensajes de Whatsapp seguidos pienso que debe ser algo importante y me levanto a echar un vistazo. Gran error pues yo soy de las primeras que digo que cuando pasa algo importante no se mandan mensajes sino que se llama. Los propios niños se dan cuenta de que yo pongo la norma pero soy la primera que no la cumple. Pues nada, a partir de ahora el móvil de mamá en silencio.

El otro día, que ya estaba yo dándole vueltas a este post, decidí hacer mis pinitos en esto de la cenología. Además de repasar las fracciones con la riquísima empanada de carne que es mi plato estrella –bueno, es mi único plato- estuvimos, dado que se acababan de celebrar las elecciones gallegas y vascas, “dando caña” a el MIndu con la geografía española.

No estuvo mal: sin tele, sin móvil y, lo que es mejor, estuvimos tan entretenidos buscando la última provincia de castellano-leonesa que se nos había perdido, que no hubo ni discusiones algo que, entre mis tres “angelitos” suele ser bastante habitual.

Yo me he quedado con ganas de sacar matrícula de honor en Cenología así que ya os iré contando… Alguna que otra idea ya me ronda por la cabeza.

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