Los ajuares de Guezal.

 

I

Llevo dos horas y cuarto sentada frente a la pantalla en blanco decidiendo qué excusa utilizar para hablaros de la marca y tiendas de hoy. Y es que se me ocurren muchísimas.

– Podría abordar el tema metiéndome con mis hijos varones y su total rechazo a ponerse una bata encima del pijama para estar en casa. En mi caso es uno de los gastos más inútiles que hago año tras año: batas y zapatillas. Lo peor, que este año volveré a caer.

-También podría hablaros de la discusión que he tenido hoy con mi hija y no por el hecho de la discusión en sí que, mucho me temo, no es algo excepcional -excepcional sería que pasáramos más de tres minutos sin discutir- sino por el tema de la discusión que no ha sido otro que el enfado y la desesperación que me genera decirle, una y otra vez, que una “señorita” no puede andar por casa  en camisón y que para eso están las batas.

Pero, no os lo perdáis, eso es ahora porque hubo un tiempo en el que la señorita -que tiene batas ideales y glamurosas- era capaz de cambiarse de bata un día sí y otro también. En aquellos tiempos mi coletilla era “¿es que tú te crees que tu madre no tiene otra cosa que hacer que poner lavadoras?”.

– Otra opción era haberme puesto más nostálgica y contaros que gran parte del ajuar que me preparó mi madre cuando me casé lo compró en una de las tiendas que esta firma de lencería tiene en Madrid. Era todo tan bonito…

– O, podría contaros que, cuando estaba embarazadísima de mi hija mayor, fui con mi amiga Ana a una de las tiendas de la marca y compré todo mi ajuar para la clínica. Es decir, que la ropa que utilicé para dar el pecho a mis hijos era de aquí. Por cierto, ya que estaba allí compré un faldón ideal.

– O podría deciros que todavía recuerdo como aquél día, el que fui con mi amiga, vi una bata de piqué blanca de la talla 2 y pensé, esta bata se la compraré a mi hija cuando tenga dos años.

 – Se me ocurre que también podría explicaros que durante algunos años, dos o tres, he puesto en el navegador el nombre de  la marca y sistemáticamente llegaba a su web en permanente construcción. Es más, creo que hace mucho, mucho tiempo comenté algo al respecto equiparando, en términos temporales, la construcción de esta web con la del propio Monasterio de El Escorial.

En fin, que por una u otra razón, hoy os hablo de mi querida Guezal para contaros con gran alegría que ya tiene web. La tienda online está, de momento, en construcción… pero si venís por Madrid podéis visitar cualquiera de sus tres tiendas (antes tenían alguna más). Estoy segura de que toda la lencería que tienen para nosotras y para nuestras hijas os va a encantar.

Las imágenes que os dejo son de camisones y batas para las niñas y alguno para nosotras pero Guezal también tiene -ya os he dicho que yo compré un faldón, ropa ideal de bebé de la clásica de toda la vida pero todavía no está en la web. Espero que no tarden.

Para mí que os va a gustar…

11-09-13 GUEZAL GUEZAL 2

GUEZAL 

 

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