Buscando culpables.

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El otro día alguien me dijo: “En el blog exageras un poquito, ¿verdad?”. “Solo un poquito” respondí yo mordiéndome la lengua hasta ensangrentar el suelo bajo mis pies.

Lo que os cuento hoy, desgraciadamente, no es ninguna exageración.

Hace un par de semanas recogí a los Compritas Boys del cole y les llevé a su entrenamiento de baloncesto -ya sabéis, el declive de los Gassol cada vez está más cerca y alguien tendrá que sustituirles-. Les dejé en la puerta del pabellón y les di su petate en el que había preparado muy cuidadosamente su equipación: pantalón, camiseta, sudadera y deportivas.

Cinco minutos después de haberme despedido de los retoños recibo una llamada de un número desconocido. Era mini-Romay, ¡qué listo es el tío!, que le había pedido el teléfono al padre de uno de sus compañeros. “Mamá, que te has olvidado las zapatillas”.

Quince minutos después -llegar a casa, coger las zapatillas y volver al polideportivo-. Aparco el coche de mala manera y entro en el vestuario, que está vacío, para dar a mi pobre hijo sus zapatillas que se calza enseguida.

“Mamá, son las dos del mismo pie”.  Efectivamente, mamá ha metido la pata. Me siento culpabilísima pero ya no vuelvo a casa pues, para cuando vuelva con la zapatilla izquierda, el entrenamiento estará más que terminado. En su defecto me acerco a hablar con el entrenador, quince o veinte años más joven que mamá, y le explico lo sucedido y le pido que tenga conmiseración para con mi hijo y que si el pobre no consigue darlo todo en el entrenamiento que tenga en cuenta que está corriendo con dos zapatillas derechas.

Noto que el pobre hombre o sabe que decir. Es como si en su corta, o larga, trayectoria como entrenador nunca se le hubiera planteado una situación similar. Me despido sin  mirarle a la cara pues no tengo ningún interés en saber lo que su mirada puede estar transmitiendo… aunque me lo imagino. A veces es mucho mejor vivir en la ignorancia.

Hoy he vuelto a preparar las bolsas de mis hijos con su ropa, sus zapatillas deportivas y sus meriendas. Les he recogido del colegio y les he llevado al entrenamiento. No habían pasado cinco minutos cuando recibo una llamada de un número desconocido: “Mamá, no has traído el pantalón de Mindu”

En ese momento he comprendido que era la hora de buscar culpables. Una madre no puede hacer eso si no hay una buena razón detrás. Y yo la he encontrado. He echado la culpa a las “queridísimas” lectoras de Compritas.

“Hijo, perdona -le he dicho- pero es que ayer me acosté tardísimo escribiendo el blog y estoy un poco dormida a la par que despistada”.

Sí, ayer ricé el rizo y poco me faltó para salir a la calle para ayudar a los trabajadores municipales a poner las aceras. Eran casi las cuatro de la mañana cuando terminaba de siluetear las imágenes del post de ayer. Y es que, queridas amigas, por fin he conseguido aprender a siluetear imágenes que era un sueño que perseguía yo hace tiempo.

¿No hay gente que sueña con hacer turismo espacial? Pues yo soñaba con siluetear imágenes para mejorar mis posts y que “mis lectoras” estén contentas.

Hoy también me ha dado por el silueteado nocturno pero es que, creo yo, merece la pena. Os enseño un ejemplo que he realizado a partir de la venta de Miskiwawa que hay estos días en MAMUKY y que me ha parecido una monada. He preparado dos estilismos, para niño y niña. El primero, el de niño, lo he hecho por el “método tradicional”, es decir, lo que llevo haciendo durante los cuatro últimos años. Queda así:

miskio

El segundo, que me ha llevado diez o cien veces más tiempo que el otro, es el de niña y ha quedado así.

miski

Espero que haya merecido la pena y os haya gustado porque, de momento, el proceso es eterno… Si no os gusta, por favor, tampoco me lo digáis porque si al complejo de mala madre tengo que añadir el de tonta…

Y ahora viene lo bueno. Os lo digo a todas, pero sobre todo a AQUELLAS PERSONAS QUE TIENEN TIENDA ONLINE, si tenéis que hacer fotos sobre fondo blanco -que se agradecen muchísimo  o si tenéis que siluetear imágenes -que se agradece todavía más- mirad la web que os enseño. Me parece una idea tan buena que todavía no entiendo que no se me haya ocurrido a mí.

photo

Después de lo que estoy aprendiendo y la práctica que estoy cogiendo voy a ver si me contratan.

Avisos estupendos los de hoy. El primero una venta de bañadores MariCruz en BOUTIQUE SECRET. Podéis acceder desde AQUÍ. Además sigue la venta de Al Agua Patos, la Jaca y otras.

Y las de Barcelona vais a ser las primeras en poder ver la nueva colección de Les Trois Sourirs. Aquí podéis ver dónde y cuando.

sourirs

FELIZ MARTES

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