Tul low cost

————-

No sé si recordáis  que hace unas semanas, y debido a esa mala costumbre mía de enterarme de las tendencias cuando han dejado de serlo, fui incapaz de encontrar una falda de tul para mi hija. Sin embargo, en la incesante búsqueda, cuyos resultados podéis vera AQUÍ, apareció una para señora en Massimo Dutti que ya está colgada en mi armario esperando la ocasión apropiada para estrenarla. Evidentemente esa ocasión llegará cuando las faldas de tul ya estén pasadas se moda y llevarlas sea una ridiculez.

Tras visitar tres mil ochocientas cincuenta y cuatro webs encontré en El Corte Inglés una falda que pudiera ser de tul pero que, dada mi progresiva presbicia, bien pudiera no serlo. Para salir de dudas decidí pagar los trece euros que costaba -más uno de entrega en el Opencor-.

Hace uno días llegó y, sinceramente, sigo sin saber muy bien de qué tejido está hecha. A pesar de ello, y dado que no me apetecía nada perder el euro del envío, decidí quedarme con la falda y que la niña la estrenara el domingo para la comida familiar que teníamos prevista.

Después de pensar y repensar -tres noches sin dormir- cual sería el mejor outfit hecho a partir de las prendas disponibles en el armario de la niña -nuevos estipendios estaban descartados- decidí combinar la falda con un jersey de cuello vuelto de Cóndor que estaba sin estrenar en el armario de la pre-insoportable desde hace un año más o menos. Las razones por las que el estupendo jersey no había sido estrenado eran dos: el cuello vuelto nos ahoga -no podemos respirar- y en mi casa, por principios, todos los jerseys pican. Sin embargo el domingo cuando le dije a la niña que la falda, que le había fascinado, solo se podía poner con ese jersey este dejó de picar y el cuello se debió ensanchar por arte de magia pues, de repente, nos permitía respirar sin problemas.

Si a eso añadimos que permití que la criatura se pusiera pantis en lugar de leotardos puedo anunciar con gran alegría que el domingo fue el primer día que, desde hace un año, mi hija y yo hemos decidido mediante diálogo civilizado la ropa que se tenía que poner. Quizás esto os parezca una tontería o una exageración por mi parte pero, creerme,  el veinticuatro de febrero de 2013 ya está marcado en mi agenda como el Día de la Paz Doméstica. ¡Pero si hasta me dejó adornar su trenza con un lazo!

maria100

 

Las imágenes no son muy buenas pues las hice con la Whiteberry ya que no tenía pensado hacer un post con ellas. Os comento el estilismo:

Falda de El Corte Inglés, 13 € en rebajas.

Pantis de Calzedonia. No sé lo que cuestan exactamente pues los compro por packs de cinco en los que también suelo meter alguno para mí.

Jersey Cóndor de el año pasado. No recuerdo el precio.

Zapatos de 123 Zapatito Inglés. También son del año pasado y no recuerdo el precio pero, entre que los pies de mi hija se han estabilizado y los zapatos son eternos, han resultado ser el calzado perfecto. Es verdad que ya la veo un poco mayor para esos zapatos pero no los voy a tirar ¿no?

Chaqueta de Zara. Es el tercer año que la utilizamos por lo que nos queda un pelín estrecha. Se trata de una falsa Belstaff para niño cuyo precio no recuerdo pero, costara lo que costara, ha salido muy barata ya que nos la hemos puesto miles de veces y todavía nos la pondremos dos mil más pues el año que viene la hereda el Mindu.

Dudo si enseñar este post al SQVEMCYEEPDMH. Por un lado sé que no le va a hacer mucha gracia enterarse de que la falda no me la han regalado y que la he comprado yo aunque solo me haya costado 13 euros (más uno de recogida en Opencor) pero por otro lado, ¿no se debería sentir orgulloso del aprovechamiento al límite que hago de la ropa de sus hijos?

Os dejo una venta que empieza mañana en BUYVIP y que, por lo que conozco de la marca, puede resultar muy interesante.

zapatito

5 Comentarios

  • Aran dice:

    Me encanta la falda, pero como mi hija es mas pequeña que la tuya me gusta mas para mí. Ya me dirás donde me compro una buena bonita y barata ahora que has mirado por todos los sitios. Besitos.

  • evaroal dice:

    María te leo y parece que me veo a mí misma hace un par de años…cuando Laura hizo la comunión se destapó la caja de lo truenos…yo no sé si lo que le dieron estaba consagrado o endiablado…jajaj…Las luchas por quitar los lazos…los leotardos, sin hablar del aumento desmesurado de ciertas partes de su cuerpo, ya hacía adivinar que lo estaba debajo de esos trapitos era más una mujer que una niña… Así no me quedó más remedio que dejar de comprar en Neck, Gocco, Cóndor y pasarnos a otras tiendas de adolescentes…y la madre, claro, a sufrir. Menos mal que aún me queda su hermana Paula de 7…sniff, sniff…!!!

  • evaroal dice:

    Por cierto, y perdona el despiste, la falda…monísima…!!!

  • lunata dice:

    Ya verás como poco a poco todo se arregla, tienen su etapa rebelde pero luego todo vuelve a la normalidad. La niña estaba monísima con su falda y sus medias.

  • Paloma dice:

    Cuando las barbas de tu vecino…
    BUAAAAAAA ya hemos empezado por el “no” a los lazos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *