Transiciones

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Hace ya varios meses recibí un correo de una lectora en el que me preguntaba cuál creía yo que era el momento adecuado para que las niñas dejaran de llevar leotardos para empezar a llevar pantys. Le respondí amablemente: no tengo ni idea.

Sin embargo Julio lo sabía y nos lo estaba gritando o, mejor dicho, cantando a los cuatro vientos en su antológica canción:

La quería ya tanto que al partir de mi lado

ya sabía que la iba a perder.

Es que el alma le estaba cambiando

de niña a mujer.

Pues eso…

Por todos son conocidos los signos que nos anuncian la temida transición, del paso de la pre-insoportabilidad a la insoportabilidad total. Además de los temidos -y con razón- cambios de carácter, existen señales físicas que nos indican que las cosas ya no volverán a ser igual.

En el caso de mi hija no han hecho falta granos en la frente para saber que las cosas van siguiendo su evolución natural. Solo he tenido que leer su carta a los Reyes Magos para saber que ni ella misma sabe donde tiene los pies. No, no está bien expresado: solo he tenido que leer la carta para saber que la pobre tiene un pie en Pinto y otro en Valdemoro.

En la misiva, entre otras muchas cosas, solicitaba a Sus Majestades que le regalaran un Nancy Nueva York donde los jamones son de York -éste es el pie en Pinto- y unas planchas para el pelo -éste es el que está en Valdemoro-.

Y no, las planchas no son para peinar a la muñeca. Con ellas se ha peinado a sí misma y a todo aquél que se ha puesto a su alcance. Tal es el caso de su pobre hermano pequeño a quien decidió rizar el flequillo. No os enseño foto porque el pobre niño, en el futuro, tendrá una reputación que mantener.

En definitiva que, siendo éste el estado de las cosas, cuando mi hija me pidió, me imploró y me suplicó que le comprara unos pantys para ir a la boda de su tía, no tuve valor para resistirme. Es más, no solo no tuve valor sino que pensé que de esta forma, quizás, evitaría la crisis que se vive en mi casa cada vez que quiero que mi primogénita se ponga unos leotardos.

¿Sabéis que os digo? Que si yo llego a saber esto, le empiezo a poner pantys el día de su bautizo.

Ésta es una de las principales ventajas de abandonar los leotardos: la mejora de las relaciones materno-filiales. Otra de las ventajas, de las más importantes, son los evidentes beneficios en la economía familiar y es que, dependiendo de donde los compres, por el precio de un par de leotardos puedes adquirir hasta tres pantys.

Éste beneficio, lamentablemente, se podría tornar en inconveniente si la pre-insoportable en transición es de las conocidas como “todo-terreno”. En este caso necesitaríamos que la adquisición del producto fuese diaria lo cual podría llegar a ser más perjudicial para el bolsillo materno que el uso de leotardos.

Y tras esta profunda reflexión y dejando que decidáis vosotras mismas qué tipo de hijas tenéis y cuando consideráis que es el momento para dar el gran paso, comparto mi experiencia como compradora y os hablo de tres conocidísimas marcas, seguro que hay muchísimas más, que tienen pantys estupendos para las niñas.

CALZEDONIA 1. CALZEDONIA Tienen varios colores y no están mal de precio ya que suelen tener ofertas si compras varias unidades. Hay tallas infantiles pero si vuestras hijas de once no son especialmente bajitas es mejor que compréis la talla 1 de adulto.

POCHOLO 2. POCHOLO Estos los compro porque los hay en la tienda que está al lado de mi trabajo. También tienen varios colores y están bien de precio pero no os los puedo enseñar porque, me temo, están remodelando la web y no se ve nada.

CONDOR 3. CÓNDOR Por supuesto. Yo creo que es la que más colorido ofrece, no tanto como en leotardos, pero no está mal. Ahora mismo no los podéis ver en la web pero sí podéis echar un vistazo  AQUÍ.

En la sección Avisos, os recuerdo que en MAMUKY hay un montón de ventas interesantes abiertas y esta semana habrá más, entre otras, repiten los abrigos SOL Y LUNA que estaban muy bien de precio. Pero eso será dentro de unos días, hoy han empezado con zapatos. He estado echando un vistazo y, si os encajan las tallas, están muy bien. Podéis acceder desde AQUÍ.

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7 Comentarios

  • Ana Lopez dice:

    Pues yo llevo ya un par de años que le pongo a mi querida hija de 8 pantys!, a ver, no siempre, porque cuando hace mucho frio prefiero los leotardos, pero es que hay vestidos que ya con la altura que mi hija tiene, es super alta!, pues le queda hasta mejor que unos leotardos.Yo creo que, como tu dices, esto se ve venir con el paso de los años…
    Besos
    Ana

  • Trendedero dice:

    Anda que curioso… pues yo llevo poniendoles los pantys de calzedonia desde bien pequeñitas… es que son un buen apaño para entretiempo, incluso con el uniforme, y baratas que no veas!!!
    Pero ahora ya me lo replanteo, no se, lo mismo soy una hortera…
    besos,

  • Sara M. dice:

    Pues María, para mí el cambio a pantys fue cuando TODAS sus amigas dejaron de llevar leotardos. Pobre. Aunque la verdad que tampoco se quejó mucho. Y otra cosa: aunque normalemente le compro de las marcas que dices, alguna vez le he comprado las mismas que para mí, pero en la talla pequeña. Suelen ser de mejor calidad, aunque evitadoras de enganchones todavía no las inventado que yo sepa.

  • Beatriz dice:

    Ja Ja María, como me siento identificada!!!!! Lo que nos espera, menos mal que sólo tenemos unA. Un abrazo Beatriz

  • maria dice:

    Hola guapa, mi hija tiene 4 años y no hay forma de ponerle unos leotardos. Al cole lleva el pantalón del uniforme de los niños y la falda la hemos dejado para cuando haga calorcito ya que mi madre amenazó con no volver a vestirla y llevarla al cole por la mañana si no le ponía pantalón. En la boda de sus tíos y dado que tenía que llevar arras, conseguimos a duras penas ponerle unas medias y la verdad es que iba monísima… por lo que decidí comprar montones de todos los colores para combinar con otros tantos vestiditos y falditas monísimos que compré… y que harán las delicias de cáritas ya que irán con etiqueta y todo… no hay manera, así que he desistido y he aprovechado las rebajas para comprarle unos cuantos pantalones… ¡tener niñas para esto! me queda el consuelo de que el verano llegará y podré ponerle vestiditos… el año que viene no pico, directamente pantalones… besos

  • beychi dice:

    Maria! bienvenida al club! las planchas tambien nos las han suministrado sus Majestades, pero en nuestro caso iban acompañadas de secador mega, hiper potente ( porque el de mamá va muy lento!) y todo tipo de artilugios para el pelo tipo rampuzel que tenemos ahora!!, creo que nuestro pie en Pinto no es tan evidente, pero sigue ahi, ya que se ha pasado todo el dia 6 y 7 jugando con el restaurante de nenuco que le han traido a su hermana. Es una nueva etapa estupenda, y agotadora!!! estan descubriendo cosas , y unos días quieren ser mayores y otros quieren mimitos de mamá. en fin!!! a disfrutar ???

  • Patri_lm dice:

    Hola María
    Para mí fue un descubrimiento Calzedonia. Mi hija es muy alta y muy delgaducha, tiene 7 años y ya usamos la talla 10 de Condor, por lo que tenemos el problema de que se le suelen caer los leotardos y se pasa el día tirando de ellos sin ningún reparo (cada vez que la veo me pongo mala). Da igual donde estemos, con la falta de pudor y vergüenza que la caracteriza se levanta las faldas y empieza a tirar. Sin embargo los de Calzedonia no se le caen. No son de tan buena calidad como los de Condor, si los frotas mucho salen pelusas (y yo froto mucho, porque mi hija se pasa el día arrastrada por el suelo), pero se compensa con que son bastante más económicos.
    Lo de ponerle pantis creo que voy a esperar a que coja un poco más de juicio y entienda que el hombre es un animal bípedo y no cuadrúpedo. Le compré una vez unos pantis y se los dejé llevar al colegio, cuando la vi salir por la puerta estuve a punto de hacer que no la conocía, tenían unos agujeros del tamaño de mi brazo (juro que no exagero). De todas formas me quedo con la idea de los de la marca Pocholo que aunque me suena nunca me había fijado, para estar preparada para la inevitable transición.
    Besos

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