Epístola para ellos y… sorpresa.

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Queridos señores que vivís en las casas de las señoras que leen Compritas para los Peques y sois los padres de sus hijos,

Sé que no os gusta este blog y que no os caigo bien. Es más, tengo la certeza de que algunos incluso me odiáis  No pasa nada, lo asumo y no os guardo rencor. Pero, lo que no me parece nada bien es que os enfadéis con vuestras mujeres por el simple hecho de querer pasar un rato entretenido leyendo lo que en estás páginas se escribe y, sobre todo, tratando de encontrar información para llevar a vuestros hijos -repito, vuestros hijos- hechos un primor y, en muchas ocasiones -y esto deberíais grabároslo a fuego en vuestra piel- a un precio irrisorio haciendo que vuestra economía familiar apenas se tambalee.

Prestad atención a lo que os voy a decir ahora y meditadlo detenidamente. A muchos de vosotros, cuando llegáis a casa tras un día duro de trabajo, lo único que os apetece hacer es jugar un rato a la PlayStation o ver un buen partido de fútbol -o malo, que os da igual que lo mismo os da-. Y, ¿qué hacen vuestras mujeres?, ¿protestan por ello? ¡NO!, hasta os planchan la bufanda del Real Madrid… o del Barça si es el caso.

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Ahora os sentís culpables, ¿verdad? No os preocupéis, ellas son buenas y seguro que os perdonan pero tenéis que ganaros ese perdón. A partir de ahora, ni una queja más cuando las veáis con el ordenador “cotilleando” por el blog o por las tiendas que aparecen en él. Si veis que pierden la noción del tiempo, ¡chitón!, les lleváis a la mesa una coca-cola light y les decís que pueden estar tranquilas y que ya vais preparando vosotros la cena.

Seguro que si ven este cambio de actitud en vosotros, tarde o temprano, os perdonarán. Pero, si de verdad queréis demostrarles vuestro arrepentimiento, tranquilos, no hace falta que os arruinéis invitándolas a un crucero de lujo o comprándoles un anillo de diamantes. Si de verdad queréis su perdón y que ellas crean en vuestro arrepentimiento ¿no creéis que es mejor obsequiarles con un regalo que en sí mismo encierre el mensaje que les queréis transmitir?

“Cariño, no solo no me importa que leas Compritas es que me gusta tanto que lo hagas que quiero demostrártelo regalándote su logotipo hecho en plata y engarzado en una pulsera para que siempre lo lleves contigo…

Te quiero,

el señor que vive en tu casa y es el padre de tus hijos.”

Y, ahora en serio, os voy a contar la verdadera historia de la pulsera compritera.

Hace unos meses recibí, desde la mismísima Italia, un regalo muy especial. Una pulsera de plata con una medalla con el logo de Compritas en relieve. Me gustó tanto que, desde entonces, nunca me la he quitado y la he lucido con mucho orgullo… y satisfacción. Cuando algunas amigas, envidiosillas y caprichosillas, me empezaron a decir que ellas también eran “compriteras” y que querían una, se me ocurrió que, quizás, a alguna de vosotras también le apetecería tenerla. Escribí a la dulce y encantadora Anita -autora de la pulsera- y, tras un largo proceso en el que todo han sido facilidades, hoy os puedo presentar la Pulsera Compritas.

No sé que os parecerá a vosotras pero a mí me encanta. Me encantaría poder regalarla a cada una de vosotras, pues no tengo muy claro que los señores que viven en vuestras casas lo hagan, pero me temo que no es posible. Lo que sí puedo hacer es sortear una entre todas aquellas a las que os haya gustado y, para el resto, os dejo el enlace a Massarelli Milano que es donde vais a poder adquirirla.

También podéis escribir a: info@massarellimilano.it

Y, para conocer mejor a Massarelli, podéis visitar su página de Facebook clickando AQUÍ.

Para el sorteo vamos a utilizar el sistema de siempre, dejamos nombre y correo -tenemos hasta el lunes por la noche- y el martes os digo quien ha sido la ganadora.

No puedo terminar este post sin agradecer a Anita su entusiasmo y todas las facilidades que me ha dado para que, finalmente, todo quedara como yo quería.

Y a vosotras os deseo un buen fin de semana y, de verdad, gracias por estar ahí.

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