Privalia y Neck: todo sobre ruedas.

privalia

El lunes, el Mindu me enseño la carta que le había escrito a Dios en clase de religión. Decía así: privalia

Hola Dios, gracias por la Paz.

Se debe referir a su paz interior -digo yo- porque si miramos alrededor, paz, lo que se dice paz… no parece que haya mucha, ¿no? privalia

Pues algo parecido dije yo el lunes el lunes, cuando vi que en Privalia volvía a haber una venta de Neck: privalia

Hola Dios, gracias por este regalo.

Porque, si recordáis, hace unas semanas hubo otra venta de Neck en Privalia y fue un desastre. Pero yo pienso que, como lo que quiero -mejor dicho, necesito- son básicos y no tengo la más mínima intención de comprar cosas que no sean necesarias, pues el Señor manda una nueva oportunidad.

Resumiendo, que ayer a las ocho en punto me senté frente al ordenador y… todavía no me he recuperado del ataque de ansiedad que me dio. Si hace un mes el problema es que no podía meter los productos en la cesta de la compra, ayer ni siquiera podía entrar en la página. privalia

Como mi ordenador es lo que se viene denominando habitualmente como “una patata”, decidí probar en el ordenador pequeñito -que es rosa a cuadros, monísimo, pero también es “una patata”- y, después, en el de la niña. La situación estaba clara, no era problema de mi ordenador sino de Privalia… otra vez. privalia

Entonces me voy a Facebook -fuente de información donde las haya- y leo los más de cien comentarios. Todo el mundo está igual lo cual me deja más tranquila. Lo sé, os lo estoy poniendo fácil para los comentarios: “mal de muchos…” Pero sí me consuela, sí: si ellas tampoco pueden entrar, no pueden comprar, y si no pueden comprar, todavía queda alguna posibilidad de que lo que yo necesito siga ahí. No está todo perdido. privalia

Después de un rato -algo más de media hora- consigo entrar en la web y, no solo eso, consigo meter en el carrito aquello que necesitaba: un vaquero, un pantalón azul marino, un pack de boxers y, lo confieso, una bufanda innecesaria para la niña. Cuando quiero ir a pagar, ¡plum!, se desvanece. privalia

Y vuelta a empezar, la página se cuelga, no puedo entrar, consigo entrar, selecciono los productos pero no se meten en la cesta de la compra… Y todo esto mientras ducho niños, preparo cenas, recojo cuartos… privalia

  1. En fin, después de casi hora y media, los nervios a flor de piel y los niños duchados y cenados, consigo mi objetivo:

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Como podéis comprobar he sido comedida, sobria y austera. He comprado básicos imprescindibles -salvo el caprichito de la bufanda- y he ahorrado un montón de dinero o eso dice Privalia, “en este pedido te has ahorrado 60 euros”. Eso sí, casi me dejo la salud mental -la que me queda- en el empeño. Y es que, no solo es lo que tardas en comprar, es que cuando -por fin- consigues meter los datos de la tarjeta y te empiezas a tranquilizar porque ya tienes lo que querías, van los de Privalia y te dicen:

¡Enhorabuena, todo ha ido sobre ruedas!

Bueno, pues ya me he desahogado. Os recuerdo que este fin de semana tenéis algún que otro showroom y mercadillo. En la pestaña “avisos” encontráis la información. privalia

Esta semana he estado en un par de showrooms de agencias de comunicación. Es de lo que pretendía hablaros hoy pero… Si puedo este fin de semana os cuento algo y si no puedo, pues el lunes. privalia

FELIZ FIN DE SEMANA

 

 

7 Comentarios

  • lunata dice:

    Menuda aventura la tuya con Privalia, sin duda te lo puso difícil.

  • Naiara dice:

    Jo maja, si es que está claro que los de Privalia no se enteran! Si ya les pasó una vez….. como puede pasarles DOS???? Te aseguro que pasa algo de ese calibre en mi empresa y ruedan cabezas……

    Yo he entrado esta mañana pero no había gran cosa. Un par de rebequitas y quizás un jersey, al final he decidido no maltratar más mi humilde cuenta corriente y no he comprado nada.

    Con lo que me gusta Neck, siempre coincide que o bien no necesita nada la niña o bien no hay su talla de la mayoría de cosas que necesito. En este caso no necesita nada y me iba a sentir fatal comprando algo innecesario después de los 180 euros que me gasté en Almatrichi…. para mi claro… que de vez en cuando yo también tengo que comprarme ropa!

    Besos y pasad buen finde.

  • Rober de Privalia dice:

    Hola María!
    Soy Rober, uno de los Community Managers de Privalia. He leído tu post y quería pedirte disculpas por las molestias que hayamos podido ocasionarte con las incidencias técnicas durante la FanShop de Neck&Neck de anoche. Nuestra web se cayó durante un breve espacio de tiempo, provocando un colapso que impedía realizar compras con normalidad. Aunque pasados unos minutos el servicio se restableció, entiendo que causáramos inconveniencias a todos aquellos que, como tú, estábais intentando realizar vuestro pedido. Me alegro de que finalmente pudieras realizar tu compra y aprovecho para recordarte que estamos a tu disposición para resolver cualquier duda que pueda surgirte en próximas compras, sólo tienes que acceder a nuestro apartado de AYUDA en Facebook (http://on.fb.me/Privalia_ayuda).

    Un saludo y que tengas un buen fin de semana.

    Rober

  • Que desesperación con Neck & Neck!!!!! Me paso igual que a tiiiii, lo de la otra vez fue indignante, y ahora les pasa de nuevoooo….
    Bueno, pues lo mío fue un show, porque tenia Revisión en el oculista con mi hijo mayor, a las 8.30 de la tarde, y menos mal que mi querida madre, que me conoce muy bien, decidió regalarme un iPad las Navidades pasadas, porque si no, cambio la cita…. Así que allí estaba yo, en la sala de espera, iPad en mano, intentando comprar como una loca, mientras corría detrás de mis hijos, que no paraban quietos ni un momento, y la pagina no ibaaaaa, vuelta a empezar, compre 2 pantalones, a la cesta, y se me cuelga otra vez, 2 camisas y mas de lo mismo…. Ya estaba poseída, las demás mamás me miraban con cara rara….al final, casi a las 10 de la noche, cuando íbamos de vuelta en el coche ( conducía el señor que vive en mi casa…) pude comprar 4 camisas y 2 pantalones!!! Pero con mucho sufrimiento jeje…
    Muchos besosssss guapa.

  • Elena dice:

    Pues creo que las dos estuvimos en la misma situación ayer, pensé que me daba un desmayo a causa del estrés, sólo que yo me desahogué en el Facebook y al final conseguí no todo lo que quería pero si unas cuantas cosas guapas!!!

  • Mónica dice:

    Hola María:
    A mí me pasó igual, y al final lo deje por imposible.
    Por la mañana miré y no había nada de lo que yo quería, mis niñas tienen 6 y 9 años y las llevo todavía iguales vestidas, así que dejé la tarjeta tranquila.
    Un beso.
    http://www.tuestiloadiario.blogspot.com

  • aldapa dice:

    Yo siempre entro a decir lo mismo, lo peor no es que entre todas colapsemos la web, eso entra dentro de lo razonable. Lo peor es que se pasa uno rezando mes y pico para que su pedido llegue correcto. A mí siempre me mandan tallas mal, pido cosas de talla 4 y me mandan de 18 meses… y solo me dejan devolver sus errores, con lo cual la ropa de los hermanos que iba a conjunto me la como con patatas. Tres pedidos he hecho y tres veces me ha pasado. Por no hablar de que en ninguno de los 3 pedidos han cumplido el plazo. Está claro que les dicen “tú mete lo que quede de ese modelo, a ver si cuela”. Y los precios tampoco son tan bajos como para asumir tanto riesgo… neck y gocco rebajan en tiendas al 70%. En fin… que conmigo no hacen más negocio, son muy poco serios. Aunque yo también haber caído 3 veces en la misma piedra… me lo merezco.

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