Depresión post-Burgos

Hay madres que, tras tener a sus hijos, sufren depresión post-parto y hay personas que, cuando vuelven de sus vacaciones, sufren síndrome o depresión post-vacacional. Pues yo, ahora mismo, estoy inmersa en una terrible depresión post-Burgos que es la patología que, inevitable y sistemáticamente, padezco cuando vuelvo a casa tras pasar unos días en la tierra que me vió nacer.

Ni yo misma lo entiendo: el frío de Burgos hace que no tengas claro si estás en la meseta castellana o en la estepa siberiana; si sales a cenar a una terracita corres el mismo riesgo de muerte por congelación que si escalas el Everest; la ropa de verano de tus niños amarillea por falta de uso; los bañadores son un lujo innecesario… Por no hablar de la fiebre peatonalizadora que sufren las autoridades municipales que cualquier día nos van a peatonalizar hasta los parkings subterráneos. Pero esa es otra historia…

Bueno, pues a pesar de todo esto y alguna cosa más, me gusta tanto Burgos y me lo paso tan bien que, en cuanto me voy de allí, me sumerjo en una profundísima depresión de la que estoy luchando por salir en este momento.

Confieso que, en lo que a moda infantil se refiere, no os puedo aportar mucho. Antes de ir me prometí a mí misma que no me iba a gastar un duro en ropa para los niños y casi lo consigo. Finalmente pequé pero no por mi culpa sino porque Burgos es una especie de paraiso en lo que a la ropa de niños se refiere: Neck, Gocco, Spantajáparos, Santos Soria -para chaquetas y leotardos-, Azucena y Feygon -para Trasluz y otras marcas-, Nanos, El Lagarto está Llorando, Vitivic, Mimos -con Trapitos entre otras cosas-, Ñaco, Carrusel -con mucha confección propia-, Gisela -de toda la vida, en la que me compraba la ropa mi madre y que tiene Villalobos-, zapaterías ideales, mercerías con diademas y lazos preciosos… ¡y todo al alcance de un paseito corto! Con este panorama, ¿quién es capaz de resistirse? Pero esa es otra historia…

Además de ser un sitio ideal para equipar a nuestros niños, Burgos es un paraiso gastronómico-cultural del que os voy a hablar hoy. No os voy a hablar de la morcilla, el cordero, la catedral, San Pedro de Cardeña, etc. pues todo el mundo lo conoce ¿no? De lo que os voy a hablar es de los dos descubrimientos que he hecho en esta visita. Una piensa que lo sabe todo sobre Burgos y resulta que es una ignorante…

El descubrimiento gastronómico han sido los Nachos de Morcilla que no sé si serán una especie de fusión tijuano-burgalesa pero que , desde lugo, están “de muerte”. Si no nos gusta la morcilla de Burgos ni los probéis. Pero si os gusta, no os los podéis perder: ricos, ricos, ricos… Yo los he tomado “a palo seco” pero me dicen que con una salsita de pimientos -que no tengo ni idea de como se hace- están todavía mejor. A mí me invitó una amiga pero he investigado y ya he econtrado el sitio en donde se pueden comprar. Con lo que me gusta a mi eso de cocinar, estoy pensando en comprar un par de cajitas para impresionar cuando tenga invitados. Este es el enlace:

www.morcilladeburgos.com

Y la recomendación cultural es un pequeño museo ubicado junto a la Plaza Mayor y en pleno corazón del paraiso consumista del que os hablaba antes. Se trata de un museo pequeñito en el que se explica la historia del libro y que cuenta con más de trescientas obras, algunas originales y otras réplicas impresionantes, que van desde el siglo V hasta la fecha. Un sitio estupendo para ir con niños o sin ellos. Los míos disfrutaron mucho pues es muy pedagógico. Os dejo foto (el modelito es del año pasado) y el enlace:

www.museofadriquedebasilea.com

En el próximo post os cuento qué me hizo pecar…

9 Comentarios

  • Marta dice:

    Me has dejado de piedra con los nachos de morcilla, ja, ja Me encantan los libros así que me apunto ese museo para cuando vaya por ahí. ¡Feliz verano! Marta
    http://abilingualbb.blogspot.com/

  • PILAR dice:

    CULTURA Y GASTRONOMIA , y comida española. Fantástico coctel.

  • carmenhf dice:

    interesante! estuve en Burgos hace sigl ….años quería decir , en una excursión con las monjas, evidentemente, en mi memoria conservo pocos recuerdos, no tenía ni idea de que hubiese tal cantidad de tiendas de niños!!! igual que en Santiago, vaya…

    bss y bienvenida, siento lo de tu depre…

  • Sara M. dice:

    ¡Ay el Mindu pisándose los pies!. ¿A quién me recordará?.
    Y tú recupérate de la depre, que no queremos más castigos…

  • Ana dice:

    Ay Dios mío, que sepas que aunque no hago comentarios, que te sigo, y mucho por ciertoo.
    Besos.
    Buen verano.
    Ana.

  • Nieves dice:

    Me sorprende q nadie te haya mandado la receta de la salsa de pimientos!!
    Viva Burgos, viva la morcilla y esos nachos yo no me los pierdo!
    Sigo en mis eternas vacaciones, a la vuelta hablamos 😉

  • Arancha dice:

    Qué guapos tus nenessss!!!

  • Elena dice:

    Estado a punto de no leer el post, porque ya sabia yo que a una burgalesa ausente como yo, le iba a entrar la morriña…
    Yo creo que solo los burgaleses entendemos lo que es Burgos y lo mucho que se echa de menos, a pesar de su inospito clima… pero es que es tan bonito!!!
    No es porque yo sea de alli, pero es que no hay ciudad mas bonita!!
    Por cierto, que a ver si me cuentas donde tomaste esos maravillosos nachos, que estoy a punto de ir para alla, y eso no me lo pierdo yo….ç
    Un beso.

  • Almudena dice:

    Como se quiere al terruño eh??? el recorrido tenderil que has echo es mi perdicio, mis prefes son Santos soria (of course) y Mimos, como me gustan!!!! y mira hoy en burgos hace muuuucho calor

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