Mis traumas y LUELA

El martes viví dos experiencias emocionalmente duras, traúmaticas diría yo.

Por la tarde, tenía cita para hacerme una de esas pruebas que tenenos que hacernos las mujeres, por el mero hecho de ser mujeres, a partir de cierta edad. Como la tal edad ya la he sobrepasado con creces, no era la primera vez que vivía esta experiencia que nunca me ha parecido agradable pero sí soportable.

¡Qué equivocada estaba!, yo no iba preparada para la durísima experiencia que iba a vivir. Y no es que lo pasara mal, físicamente hablando, es que moralmente estoy destrozada.

¿La razón? El técnico a cargo de la prueba era un “bombón”: unos treinta años, alto, guapo y rubio. No sé de qué color tenía los ojos pues no tuve valor para mirárselos.

De repente, mis cuarenta y dos años se convirtieron en sesenta, mi piel de melocotón se tornó en una celulitis de grado tres, los kilos que he cogido en los meses que llevo sin fumar se transformaron en un inicio de obesidad mórbida y mi autoestima no pudo ser radiografiada porque desapareció de sopetón y no creo que vuelva a dar señales de vida en mucho tiempo.

Y yo me pregunto, ¿estos chicos no se pueden dedicar a otro tipo de actividad? Se me ocurren muchas: radiografias de tibias y peronés, radiografías maxilofaciares, scanners como los que hace House… Por Dios, cualquier cosas menos mamografías a cuarentonas entraditas en carnes.

Esta fue mi primera experiencia traumática pero no os perdáis la segunda.

Cuando salgo a la calle siento que necesito contárselo a alguien, desahogarme. Valoro llamar al señor que vive en mi casa y es el padre de mis hijos pero dudo que consiguiera empatizar conmigo. Así que decido llamar a mi, hasta entones, buena amiga Aranzázu que seguro sabe comprenderme.

Marco su móvil, coge el teléfono, le hace ilusión que le llame y empiezo a contárle la experiencia vivida. Y de repente escucho: ¡Ah!, ¡¿pero qué es esto?!, ¡no me lo puedo creer!

Lógicamente me preocupo y pregunto por el origen de esas exclamaciones. Me contesta: “Pues que acabo de ver que la camiseta de Pilar tiene manchas de lejía, y solo se la he puesto dos veces, es de este año de Neck y tienen el pantalón a juego y Fernando también tiene el conjunto…”

Me siento ofuscada pues, si bien es cierto que que te manchen de lejía una camista de Neck de esa temporada duele mucho, el daño moral que yo acababa de sufrir y al que no estaba haciendo ni pizca de caso, era mucho mayor. Así que le digo con algo de rintintin: “pues yo creo que ya no encuentras una nueva porque como están al cincuenta ya no les queda casi nada…”

Pues esto es lo que me pasó. Además de burra, apaleada. Necesitaba desaghorame con mi amiga del alma -explicarle que, aunque yo me siento joven, me acerco inexorablemente a la senectud- y ella estaba más preocupada por una camiseta de Neck and Neck.

Esta historia tiene dos epílogos: el primero es que, como soy buena, muy buena, me ofrecí muy amablemente a ir a mi Neck habitual para ver si le encontraba una igual.

El segundo, esta mañana he recibido un correo de Aránzazu en el que se disculpa por no haberme hecho caso y en el que me cuenta que esa misma tarde estuvo con nuestra amiga Cristana las dos se estuvieron riendo mucho del tema. Es decir, que no solo no empatiza sino que hace chanza de mis traumas. Eso son amigas, si señor.

Para colmo hace días que quiero hablaros de una marca de bañadores y hoy, que decido hacerlo, he pasado dos horas hasta que he dado con ella pues no conseguía acórdarme ni del nombre, ni de la dirección de la web, ni cómo la había encontrado. En fin, debe ser que todavía me queda alguna neurona operativa y, finalmente, la he encontrado.

Se llama Luela, es de Bilbao y empezó su trabajo hace cinco años. En la web vais a ver la colección de esta temporada que está compuesta por siete familias. La imagen que he elegido es de una familia que combina marrón y turquesa igual que el vestido de Orange&Olive del que os hablaba el otro día. Espero que os guste.

20 Comentarios

  • pilar dice:

    La edad es algo estupendo, ahora es cuando se va a ver de verdad el estilo de cada una. Tngo clientas bellezones en sus años que al ser mayores han perdido todo su glamour, otras más discretas son autenticas señoras. Aún no has llegado a esa edad de señora mayor, pero tendremos que llegar más si nos hacemos las revisiones de rigor que para eso están.
    No te quejes por cumplir años, también hay bellezones varones de 40 que además a estas alturas también es importante que nos valoren. Ánimo y ni se te ocurra volver a fumar, los kgrs se van el humo se queda.
    Que tengas un día excelente.

  • Elvira dice:

    Me encanta tu sentido del humor, eres genial.
    Ahhh y que los cuarenta es una edad genial para los veinteañeros jeje.

    Elvira

  • www.arribaeneldesvanbycarmenhf.com dice:

    ¡ánimo María!
    yo creo que los cuarenta de hoy son los treinta de ayer (esto lo he leído en algún sitio…) , al menos eso me digo yo a mi misma cada día!!!
    ESTAMOS ESTUPENDAS,
    ESTUPENDAS,
    REPITE CONMIGO:ESTAMOS ESTUPENDAS…

    y lo mejor es que SOMOS estupendas!!
    jejeje
    p.d: he tenido un flechazo con la colección de liberty de bañadores…

  • Una ex-amiga dice:

    Soy muy mala amiga, pero que sepais todas (y Jaime), que aún sigo riendome (con la experiencia de María y con la entrada de hoy), y que sigo sufriendo por la camiseta de neck.
    No puedo empatizar con María, ya que la persona que me hace las mamografías (soy un pelín mas vieja que ella -10 minutos o así- y ya llevo bastantes hechas) es una enfermera mayor que yo y poco comprensiva, la verdad. Por cierto que se jubila este año y me estoy planteando pedir la dirección de "ese bombón" a María.
    Y para tí, bruja, un beso muy fuerte y espero con muchas ganas que llegue mañana para verte.

  • Angelottes dice:

    Me he partido de la risa… la última hipercortante es que me atendió un guaperas en una tienda de ropa de chicas (pero que coño hacía allíiiiii) cuando le dije lo que quería y la talla me miró de abajo arriba y leí en sus ojos… (pero qué feliz eres hija… no te vale ni de coña)… en fin…c´est la vie… Clara.

  • Kid´s chocolate dice:

    Pero María….. no puedo con tu entrada, que sentido del humor al contarlo!! Y te voy a decir algo que creo que tiene razón Carmen los 40 dde ahora son los 30 de antes, solo tenemos que ver fotos, para darnos cuenta que estamos estupendas y lo más importante de todo "POR DESGRACIA NO TODAS LAS MUJERES SE HACEN ESAS REVISIONES" y lo importantes que son para salvar vidas….asi que lo que tienes que hacer para la próxima vez es mirarle a los ojos y disfrutar de ese momento y olvidarte de todooooooooooooooo…la suerte de que te toque un tio bueno es una entre un millónnnn…Un besazo guapaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!

  • cosas de diana dice:

    por favor María, no te quiero ver triste, mira…es verano atrás quedaron esos días lluviosos y hoy luce el sol, absorve su energía y proyectala hacia fuera…una vez lei que si repites muchas veces esta frase…"yo creo en la belleza de verdad, la que surge de la nobleza del corazón" que cada día te verás más guapa..yo lo hice cuando tenía quince años y es lo que tiene la sugestión y la inocencia..me veía cada día más mona…je, je.
    Pero insisto si creo en que disfrutar de la vida y asumir las cosas con dignidad nos hace mejores personas y eso se refleja en la belleza que desprendemos cada uno…para nada quiero nituirte ni triste ni nada por el estilo…muchos bellezones están vacíos por dentro y no tinen la capacidad de hacer de un trauma un chiste muchas ni si quiera saben lo que significan muchas de estas cosas, pero la verdad eso a nosotras nos tiene que dar lo mismo..porque nosotras lo valemos…lo mismo te dedico una reflexion en mi blog…me has inspirado..ves hoy eres musa…un beso y ánimo.

  • Keiki dice:

    Querida María, arriba ese ánimo, que tenemos que vernos siempre estupendas tengamos la edad que tengamos, aunque a veces sintamos que somos solo un pedacito de lo que un día fuimos, es todo lo contrario…¡somos unas madres estupendas y con una riqueza personal y experiencias impagables!. Ahora con los niños (sobre todo las que tenemos tres o más) y la familia, no tenemos apenas tiempo para cuidarnos, pero ya nos tocará, pues al final la belleza o la dieta es lo de menos y lo que importa de verdad es disfrutar la vida y… eso sí, lo del tabaco sácalo de tu vida para siempre, yo lo hice hace seis años y lo he notado un montón en cuanto a la salud. De manera que ¡a disfrutar cada momento! carpe diem. Un besazo y gracias por compartir tus penas y alegrías, Lourdes.

  • LA PEQUEÑA ANGELA dice:

    Mayores? Perdona, las "cuarentonas" estamos "SUPER ESTUPENDAS" y la mayoría de las "cincuentonas" que saben cuidarse.
    María me dás miedo…. yo estoy encantada con los míos, y lo digo en serio.
    Bsos

  • Borda y mas dice:

    Como te entiendo, chica!!!! me pongo en tu situación , a mis 41 con mis kilitos de mas, y que me vea la parte de la que mas avergonzada estoy un mozo como ese y es¡¡¡¡ que me quiero morir!!!!, pero bueno yo cuando me pasa algo similar lo único que se me pasa por la cabeza es ¿ cuantas posibilidades hay de que me lo vuelva a encontrar? o es más, ¿cuantas hay de que el se acuerde de mi?, por eso vive tranquila que a la única persona que tenemos que gustar es a nosotras mismas, al fin y al cabo es con la única que pasas todo el día.
    Un beso.
    PILI

  • fashionfamous dice:

    Me encanta ver a las chiquillikas pequeñas con un bikini y he visto algunas que hasta para tomar el sol se quitan la parte de arriba apra que le quede marca hahahah

    Enhorabuena por lo de Marie Claire!!!!

    ¡Besos!
    http://stylefashionfamous.blogspot.com/

  • Anonymous dice:

    María, venga yaaaaaa!
    Las mujeres a los 40 estamos súper estupendas. Y tenemos mucha experiencia en las espaldas, cosa que no tienen las de 25!!
    Besitos

  • Lazos Bebés dice:

    Ya he entrado en la pagina, esta bastante bien, maria lo que hay que hacer es lo que tu haces tomarte las cosas con tan buen humor

  • Susana dice:

    Maria, yo soy cuarentañera ( lo de cuarentona no va conmigo) Sabes una cosa, a mí cuando me puse de parto (y se me adelantó 2 meses, por lo que me pilló sin arreglar, tu me entiendes….) pués me tocó un "comadrón" que estaba del co…(rima con comadrón) Que ojos, que voz, que cosa hija mia. Y yo en aquel trance. Creeme que te entiendo perfectamente… Pero somos maravillosas (incluso sin depilar) Que viva la vida y los biquinis.

  • Maria Jose dice:

    lo mejor de tu relato es que has dejado de fumar.
    Ánimo que los duarentta es una edad estupenda para la mujer. Yo trabajo en un Hospital pero no encuantro a ningún técnico de rayos que se acerque a tu descripción, ya me gustaría, me haría mamografías cada mes… je,je,je.
    no te "ofusques" que los 40 es una gran edad!!!

  • ...Y Colorin Colorado... dice:

    Me muero,de risa , por supuesto¡¡
    Hoy en toda la tarde no entró nadie porque creo que fuera hace un calor del copón, y gracias a tí, no puedo parar de reir.Yo tengo 41, y a veces me siento como tú, pero cuando realmente me paro a pensar, me digo, ¡pero si estás estupenda¡¡y aún mas cuando voy con mi sobrina de 30 y en algunas tiendas piensan que soy su hermana.
    un besazo

  • MI CANASTILLA dice:

    ay! que buena la entrada María, casi me meo…
    un beso

  • Silvita dice:

    Lo mejor es tomárselo con sentido del humor!! y como bien dicen las compañeras, mejor tener kilos que humo en los pulmones. Por cierto, una monada los bañadores. He visto uno azul de dos piezas muy parecido al que tiene mi niña de Venca, pero crece tan rápido que se le ha quedado chico!
    Un abrazo y ánimo!!

  • cris dice:

    no creas, también se dedican a otras cosas , no veas lo contenta que llevo yo a mi hija a sus continuas ecografías de rodilla …. jajajajaja

  • Ana Martinez dice:

    Querida María, estoy segura de que el técnico no era ni mucho menos como tú lo cuentas, seguro que le ves por la calle y ni te das la vuelta, pero, en ese momento, despojadas de la ropa que matiza y resalta nuestros encantos, de esos aros, de esos sujetadores push-up, de esos rellenos,… no es que nosotras nos veamos mal(que nos vemos), sino que todo a nuestro alrededor parece triplicar su encanto, su frescura, su lozanía. Pero y el día ese en que tú te crees la diosa de los mares, ese día, ¡¡¡no hay quién se te ponga por delante!!!

    Como siempre, ¡¡un 12 a tu manera de ver el mundo!!

    P.D. Me encantaría saber lo que va contando él por ahí, jajaja

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