GIESSEIN, para el frío.

Hola, os cuento un par de cositas pues tengo que terminar unos pedidos de Obdulita si no quiero que mis encantadoras clientas me demanden a la OCU por incumplimiento de contrato.

El otro día os hablé de la tranquilidad que me daba el hecho de que mi marido “pasara” de mi blog y de que considere la ropa de los niños una trivialidad en la que no merece la pena perder el tiempo. Bueno, pues va el tío y hoy le da por leer el blog. Y no se ha conformado con leer la última entrada sino que ha leido las de toda la semana, entrada sobre Privalia incluida.

Excuso reproducir sus comentarios y trasladaros la opinión que tiene de todas nosotras y, especialmente, de su mujer.

Cambiando de tema, hay un blog que sigo desde hace tiempo y que es, en mi modesta opinión, de lo mejorcito que circula por la red. Se llama Estoy Radiante y admiro mucho a Ana, su autora. Pues resulta que hoy me he dado cuenta de que Ana también me sigue a mí y que, de vez en cuando, me deja comentarios en los posts. ¡No os podéis imaginar la ilusión que me ha hecho! Como diría la ínclita Belén Esteban, “estoy super feliz, estoy super feliz…”

Os diré que el catorce de mayo del año pasado, fecha en que este blog recibio 73 visitas (he dicho bien, 73) Ana me dedicó una entrada. Fue la primera vez que alguien hizo referencia a mi blog. Para mí aquello fue la “pera limonera”. Así que hoy os invito, os sugiero, os recomiendo que visitéis su “superblog”:

Ana, para mí y seguramente para muchas otras “compañeras blogueras”, eres un modelo a seguir.

Y yo no sé como andaréis por vuestros respectivos pueblos pero en el mío hace un frío que pela. Ojo, he dicho mi pueblo y lo que quería decir es el pueblo en el que vivo porque mi pueblo es, por supuestísimo, Burgos cuna de Don Rodrigo Díaz de Vivar, conocido popularmente como El Cid Campeador.

Retomo el hilo que, como diría un viejo amigo que se llama Plof, me disperso. Pues hace mucho frío así que no tengo el cuerpo para hablar de ropa de verano aunque sé que ya hay mucho avance circulando por ahí. Os voy a hablar de chaquetas austricas que me encantan.

Y son austriacas de verdad de la buena pues están hechas en el Tirol. Deben ser de las que llevaban los niños de la familia Trapp. ¿Os acordáis? “Do es trato de varón, re selvático animal, mi denota posesión…”

Ya me he vuelto a dispersar. Pues eso, del Tirol y de aupa porque cuestan un dineral. Pero como por mirar no cobran os dejo el enlace:

Por cierto, esto pretendía ser una entrada corta…
A lo mejor este fin de semana os enseño alguna sorpresita de Obdulita pero, por si al final es que no), buen fin de semana.

5 Comentarios

  • Esther Bonald dice:

    Me encantan las austriacasssss!!!!!!!! que recuerdos… mi padre me regalo una cuando tenía 13 años, de las típicas en verde cacería y adornos en plata vieja, me la compro grandecita je,je, como eran caras, que durara… Bueno, pues ahora tengo 37 añazos y mi madre la sigue usando!!!!! porque ella es muy delgadita(yo ya no 🙁 )
    Fue una buena compra….

  • Babytrapitos dice:

    Pues yo conservo la de mi hijo que se la compré cuando tenía 2 años y ahora tiene 23 ,está impecable.

  • Ana dice:

    María, te has pasaoooo!! mil gracias!!!
    A disfrutar del fin de semana, amiga bloguera! Tú si que eres un honor para estoyradiante.com!!

    Besos
    Ana

  • Victoria Kid´s Chocolate dice:

    Yo tambien pertenecí al club…"tengo una austriaca"…que bueno y tambien era en verde cacería,realmente creo que las hacían o en gris ,verde cacería y azul marino, en cambio ahora tenemos en mil colores divertidos para nuestros peques, que bueno María que prenda tan mona para recordarnos.Saludos y mucho ánimo con el frio, por Dios que llegue la primavera 🙂

  • Arantxa dice:

    Adoro esta marca. La primera que compré una roja para mí, tiene unos botones, que no son los típicos, IDEALES. Un tallo que se une con la flor, por cierto esta al compré en Sazlburgo. Después embarazada compré una trenca azul,en una tienda de París. Y ya cuando tuve a mis niños primero compré una abrigo rosa, precioso ya en mi ciudad y una chaqueta roja más adelante que vino, esta vez, de Munich.

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